miércoles, 30 de agosto de 2017

Lo que se acaba ...




Llegamos hasta el abrazo de la montaña y nos cobijamos entre sus rocas
entrelazamos nuestros dedos y prometimos
Predecían Tramontana pero todo estaba tranquilo
la calma antes de la tormenta 
Echo de menos el camino de ronda y la nada de un todo
tendríamos que plantearnos la pereza de comenzar 
 lo  inmediato que no nos deja ser persona   
volver ilusiona , la responsabilidad cuesta
Hace una semana que ya estoy en mente
voy trayendo el cuerpo que a veces 
se encuentra todavía
 leyendo en la cama hasta media mañana
comprando sólo para  un día 
flotando en el mar 
remando en canoa
charlando hasta la madrugada
comiendo helado
enganchada al Netflix  
con la familia 
con los amigos 
en un concierto... 
Suerte que cualquier miércoles 
puedo dar un paseo con Alicia
y llegar al mar 
y pegarme un baño
y sentir el frío 
y escuchar la radio
y ordenar los armarios
y hacer unas lentejas
y caminar por las ramblas 
y tener miedo... pero hacerme la valiente
y caminar por mi ciudad 
y sentirme de aquí 
y también de allá 
y una gola cerrada
y una piedra como estómago 
y la pena de los que no se entienden
y de golpe ... 
estoy escribiendo de otra cosa

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