viernes, 24 de junio de 2016

Gran verbena la de anoche



Me duele la cabeza producto de la resaca. Pero no me importa. Acabo de terminar de recoger toda la casa... pero... tampoco me importa. Mientras que la vecina de enfrente discute con su hija ... yo, en la terraza , oigo los pajaritos a lo lejos y las campanas que marcan las diez menos cuarto. Aún tiran petardos. 

Desde que estamos en esta casa nos ha cambiado la vida, y nos ha cambiado San Juan. Antes las verbenas estaban impregnadas de una especie de melancolía que hacía que fueran tristes. Huele a ropa tendida ... adoro los días largos de verano. Ayer ha sido la segunda verbena en esta casa. 

En la cocina hay una frase : alíneate con quien quieras estar. Me lo dijo alguien, no hace mucho tiempo y lo escribí para tenerlo presente. El año pasado pedí tres deseos, de los cuales se han cumplido dos. Este año repito. A ver si se cumple. No estoy acostumbrada a limpiar la marca de los deditos en las paredes. Ayer por esta terraza, correteaba una banda. Conseguí que no hubiera petardos dentro, pero se coló alguna bengala. Adultos como niños. Sonrisas. Música. Fuego. Trébol. 


Muchas gracias por formar parte de nuestra verbena particular. No os imagináis la ilusión que nos hizo preparar todo para la fiesta. Fue una gran verbena la de anoche. Guapos y as todos y as. Este ha sido el mensaje que he puesto esta mañana al grupo que hice para organizarnos. Hicimos una playlist entre todos, es esta. Adivinábamos de quien era cada canción. La mejor DJ:   Margarita Papel. No sonó la guitarra flamenca, pero si los chunguitos.  Hubo un momento en el que cambiamos de registro, estábamos creando una lista demasiado cool.  La primera canción  fue esta.

Acogerse mutuamente es bonito, es humano ... la vida es tal cuál, como las cosas. Vienen como vienen y hay que acogerlas. De nada sirve luchar contra ellas. 
El momento de la espera a que la casa, se llene de amigos es único. Ayer intentaba imaginarla llena de gente mientras estaba vacía. El silencio es una de las cosas que más valoro de esta nueva etapa. Vivir sin ruido es la bomba.

Saqué la cámara al final de la noche. Cuándo todo había pasado ... cuándo, casi en silencio, estábamos alrededor de la mesa. Dicen que San Juan es una noche mágica. Nosotros quemamos lo que no queríamos por si acaso. Nos abrazamos, pequeños y mayores. Saltamos una maceta de barro en llamas. Cada uno hace lo que puede. No teníamos piñas para hacer una hoguera.


Tal como fueron llegando, fueron marchándose. Quizá,  ya no se fueron de la misma manera. Quizá,  algo cambió en cada uno de ellos. Por eso existe la magia.  Hasta el año que viene, le dijo Ramón a Emma antes de salir. 


Esta mañana nos hemos lavado la cara con agua de flores. Las hiervas, recogidas por Caterina,  se nos han  pegado a la piel. Entro a casa.  Se ha hecho de noche. Se siguen oyendo petardos, San Juan es lo tiene ... mientras , como humus de las sobras de anoche. 

*Fotos:  Caterina y yo 


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