jueves, 18 de junio de 2015

Diario de una mudanza. By bye home







Barcelona o Madrid, esa fue la decisión en su día. Ganó Barcelona. Las oportunidades parecían mejores en la Ciudad Condal. 
Me acuerdo de la alegría al abrir la puerta por primera vez, me acuerdo que me encantó nada más verlo, me acuerdo que en su interior había escondidos 25 regalos y así fue como conocí cada uno de sus recovecos. Desde el minuto uno sentí que, ese piso, en el que en su día vivió su infancia Andreu, sería nuestro hogar y nos recogería durante mucho tiempo. Hemos sido muy felices en él, pero también, hemos pasado momentos muy duros bajo esos techos de la calle Aloi. La vida con sus luces y sombras ... no podría ser de otra manera, hemos crecido en él.
Hoy he pasado la tarde en casa, la última tarde . He dejado que pasaran las horas sin ser consciente de lo que significaba, cuando de pronto, he visto por la ventana la luz del atardecer reflejada en las azoteas de las casas de enfrente. La vista desde las ventanas nunca ha sido bonita, pero hoy era diferente ... la brisa entraba por el balcón y me transportaba a mis momentos de balconeo en el que las plantitas lucían en su máximo esplendor ... a ras de suelo, la tarima Nórdica que tanto he fotografiado ... los detalles de mi día a día, de mi cotidianidad ... y esa ventana, la última foto a la ventana que he capturado infinidad de veces ... la luz de casa, que baña cada detalle, hoy , aún siendo bien avanzada la tarde, a querido regalarme imágenes cargadas de nostalgia y de recuerdos vividos. 
La Orquídea, este año va muy despacito ... parece ser que no florecerá aquí, está esperando florecer en su nueva etapa y en su nuevo hogar. Que caprichosa la florecita !!!!!
La banda sonora de hoy : esta 

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