miércoles, 6 de mayo de 2015

de pensamientos que me rondan ...


A veces me aferro a las cosas y es mi trabajo el aprender a que todo cambia y... no hay que aferrarse. Como la canción : No te aferres !!!!  que bailaba cuándo era jovencita en esas discotecas para adolescentes , voy buscando la manera de sacar el valor para no quedarme en lo que era. 
Los cambios me asustan de primeras, más que me asustan, me disgustan ... creo que el disgusto, viene dado al susto de lo no conocido. Últimamente, me siento como un todoterreno que aguanta lo que le echen ... no es cuestión de grandes cosas, sino de pequeñas cosas cotidianas que hacen que tenga la sensación de volar y de ser valiente. Soy sufridora ... sufro por los demás ... no quiero fallar ... y eso a veces es una losa que llevo en mi mochila. Me gustaría "no estar por hostias" y que las cosas me resbalaran ... pero, por ahora, no es el caso, aunque he aprendido mucho. Me sabe mal que lo que la gente no se atreve a hacer por ellos mismos, esperen que lo haga yo por ellos ... cada uno tenemos nuestro trabajo personal y que me pasen responsabilidades que no son mías me entristece ... 
A veces temo a las emociones, que me invaden como un torrente ... ser sensible, es lo que tiene, que a veces haces el ridículo con una llorera a destiempo ... aunque , sinceramente, esto ya lo he superado y me da igual que se me inunden los ojos de lágrimas ante una situación aparentemente normal. 

Ayer, Silvia, que tiene la capacidad de mirar hacia dentro de los demás ... antes de clase, muy salerosa, apareció con este trébol y con un decidido: esto es para ti! y yo ... lo recibí como si me hubiera tocado la lotería, pero no la lotería de los millones, sino como si de golpe, toda la suerte del mundo me la hubieran regalado en forma de trébol. Es curioso,  ayer ya sabía que este regalo haría que me sentara delante del ordenador, para escribir este post ... que llevo días rumiando, que llevo días callando y que se estaba  pudriendo en mi, creando una sensación de desasosiego. 

4 comentarios:

  1. La hypersensibilidad hay que aprovecharla! Si lloras , pues lloras! Que le vas a hacer! Un besazo guapa!

    Jose,

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  2. Hace un tiempito que te sigo y estuve a punto de comentar en el post sobre la no-mudanza con un "¡Vaya mierda!", pero pensé que quizás no ayudaría demasiado. Hoy me he sentido demasiado identificada con cómo te describes como para no comentar: yo odio los cambios (incluso me reconforta la rutina, jejeje), una sufridora nata haciendo prácticas para pasar a ser una "resbalona" ;-) y lo de las emociones, ¡qué te voy a explicar! No me atrevía a hablar con mi jefa (cuando tenía jefa… ¡y trabajo!) por miedo a acabar llorando y hacer el panoli, jajajaja… Supongo que ya lo sabes, pero la suerte es tener una Silvia en tu vida… y ahora ya se me han llenado los ojos de lágrimas al pensar en que yo echo mucho de menos tener una Silvia cerca. ¡Besos!

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  3. Me defino a mi misma como una llorica, pero por ser así, no solo hago papelones, también trae mucho de lo bueno. Como vos, que estás hecha de buena madera. Besos bella! Siempre es lindo leerte

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  4. La gente que no está pa hostias mola. Es un objetivo que, se alcance o no, debe seguirse para avanzar. Como aquello de "si das un paso, el horizonte se aleja un paso".

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