jueves, 16 de octubre de 2014

Memoria de Una



Un 16 de Octubre del 2011 empezó la aventura de este blog con este post. Han pasado muchas cosas desde ese día ... un año más , una tarde de verano, he vuelto al lugar donde comenzó todo. Volví al faro para hacer la foto que cada año da constancia del paso del tiempo. El blog va creciendo y yo me voy haciendo mayor. Se nota, no tanto en la forma física o en las arrugas, sino en la manera de ser. Soy menos miedosa, relativizo más las cosas y voy aprendiendo a transformar lo malo en positivo. Es difícil ... pero lo voy consiguiendo. Este blog me ha dado tantas alegrías que sólo puedo hablar bien de él. No os voy a negar que hay épocas en las que dudo de seguir escribiendo, de seguir desnudándome una o dos veces a la semana, pero, por ahora, sigo aquí ... y lo bueno de todo es que no se hasta cuándo, pero no importa. Sigo. 
Los pequeños detalles de mi día a día se han convertido en grandes hazañas y la escritura y la fotografía, fruto de la necesidad, hacen que un día cualquiera pueda tener un atractivo especial. 
Para mi la vida ha tomado una dimensión mucho más grande, mucho más profunda, mucho más divertida ... los no, cada vez son más si y eso marca una diferencia. 
Sigo haciendo memoria de mi misma, sin hurgar en el pasado, sólo sintiendo que ese pasado me acompaña y me ha hecho ser como soy. Sin más ... hay cosas que no se eligen, pasan, y siento que he sabido capearlas y crecer a partir de ellas. 
Muchas gracias a todos los que seguís acompañándome en este camino. Muchas gracias también a todos los que os habéis quedado atrás, a todos los que dejasteis de estar, a todos los que un día decidisteis que no queríais continuar a mi lado. Estas cosas pasan, a veces aparecen rotondas en las que uno se entretiene buscando la salida ... y finalmente , cuándo uno sale, el otro, ya no está. Hay que ser honesto y el corazón es el que manda. 
Yo he decido no aferrarme a las cosas, he decidido tener un objetivo e ir caminando hacia él sin esfuerzo y sin deseo y a partir de ahí, parece que el Universo confabula para empezar a regalarte momentos y personas hermosas. He decidido dejar de ser una superwoman para aceptarme tal y como soy, con sus más y sus menos y sin colgarme y regodearme en mis defectos. Es cuestión de decisión y de querer crecer ... las cosas cambian y las personas se transforman. Dicen , los que me conocen, que estoy tranquila, que se me ve feliz, que he resurgido de las cenizas como el Ave Fenix. Mi amiga María siempre dice en coña que acabaré levitando, no lo sé, pero puedo decir que estoy bien, que estoy a gusto, con energía y ganas de vivir. 
El otro día leía este párrafo del libro Si decido quedarme, de Gayle Forman, lo compré en la estación de Sants, a última hora, antes de coger el tren el pasado fin de semana. El título me pareció un poco ñoño pero algo hizo que acabara mis manos: 

" No dejan de venir médicos que me abren los párpados y me iluminan los ojos con una linterna. Son bruscos y van con prisas, como si los párpados no les parecieran dignos de ser tratados con gentileza. Por eso me he dado cuenta de que en nuestra vida tocamos muy poco los ojos de otras personas. Tal vez tus padres lo hagan  para sacarte una mota, o quizá tu novio te dé un beso, leve como una mariposa, justo antes de que te duermas. Pero esa zona no es como los codos, las rodillas o los hombros, partes del cuerpo acostumbradas a recibir empellones.

Sin más ... muchas, muchas gracias. Esto es para vosotros. 





Las fotos ...  son de Andreu. 
( el acompañarme al faro cada verano se ha convertido en una tradición)

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