miércoles, 9 de abril de 2014

Una manta para la primavera


Que te llegue una manta por correo casi cuándo estamos a punto de guardarlas en los armarios y desprendernos de ellas hasta el año que viene, es una suerte. Si además tiene todos los colores de la primavera, me hace pensar en que el año que viene, las tardes de invierno en el sofá olerán a flores. 
Que te llegue una manta hecha por alguien a quien no has visto hace más de 20 años, empieza a ser todavía más especial ... que parezca que no haya pasado el tiempo y se dirija a ti como si hace dos días me hubiera visto, es mágico. Los reencuentros  no son casualidades ... han pasado muchos años desde entonces, pero siempre seréis como de la familia. 



1 comentario:

  1. Cuando el corazón manda, ni el tiempo ni la distancia tienen nada que hacer.
    Dejé a una niña encantadora y encontré a una mujer aún más completa, porque veo que llevas dentro ese ángel que yo tampoco olvido. Gracias por dejarme volver a tu vida.

    ResponderEliminar