martes, 4 de febrero de 2014

Mediocuento



Quince de Diciembre. Se levantó muy temprano. Era domingo,  un domingo de esos en los que abren todas las tiendas por Navidad. Ese día sus amigos notaron la ausencia de Ramón, generalmente solía ir a caminar por el paseo de la Barceloneta. 
Se plantó en La Maquinista con la lista de regalos que había hecho su hijo. Una lista de cuatro regalos: dos para cada uno de sus nietos. Buscó cada uno de ellos en medio de la multitud y el desorden al que no estaba acostumbrado. Volvió a casa tarde después de conseguir todo lo que buscaba y de comerse un bocadillo, casi a las cuatro de la tarde, en un banquito del centro comercial. 
Cuatro de Febrero. Ramón llama a su hijo: 
- ... te digo que vengas a buscar los Reyes de los críos y nunca puedes venir ...
Ramón sigue esperando hasta que su hijo tenga un hueco para recoger los regalos...

2 comentarios:

  1. Que triste. Se me han caido las lágrimas.

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  2. Se me ha roto el corazón. Las historias de desamor son tan tristes...Ramón, aguanta!

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