martes, 23 de julio de 2013

Buen viaje

Desde el día que sentí que estabas dentro no me has dejado de hacer bien. Instalaste en mi una calma y una serenidad digna de una buena madre. Y eso he sido durante estos cinco meses:  tu madre. Desde el primer día en el que supe que te tenía en mi vientre me sentí madre. Desde ese día, no he parado de pensar en ti y de cuidarte. Comía cuándo no tenía hambre, bailaba flojito para no despertarte ... dejé de fumar para que nacieras sana. Durante cinco meses toda nuestra vida ha girado alrededor de ti. Toda nuestra vida estaba preparándose para acoger la tuya... 
Hubo un momento en el que decidiste no continuar, no seguir creciendo dentro de mi vientre ... sin un por qué, sin un motivo, simplemente decidiste dejar de ser. Ahora me encuentro sumida en una gran pena ... pero con la serenidad de una madre. Andreu y yo, hemos sido tus padres durante estos meses y ha sido una de las experiencias más maravillosas que hemos vivido. Estamos muy tristes, muy muy tristes ... pero no queremos pensar más allá. Las casualidades no existen y quien sabe por qué ha sucedido. Cuándo se nos pase la rabia y la impotencia llegará un momento en el que te tendremos dentro de nuestro corazón. Nuestra Valentina. Viviremos tu duelo juntos.




4 comentarios:

  1. Ana, bonita, no me he enterado hasta ahora.... mucha fuerza, guapa, siento tu dolor porqué se es madre des de el primer momento, yo lo sentí así, ilusión, proyecto... vida!
    Un fuerte abrazo, ya sabes que siempre que quieras me encontrarás aquí.

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  2. Quiero que sepais q me hace feliz ver gente q se quiere como vosotros y q se abraza a la vida como lo haceis (poco sé, y no me cabe duda q es así). Por este motivo os mando el más cálido de mis abrazos. Jaumi.
    Besos.

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  3. El otro día escribía Javier Cercas en EL País un artículo hablando de disfrutar el sufrimiento. Venía a decir que amar la vida no es sólo disfrutar los momentos buenos, que hay que disfrutarlos pero eso lo hace cualquiera, claro. Reflexionaba sobre disfrutar también el lado amargo, ser consciente y saber vivirlo como una etapa dura que merece ser vivida para que la vida tenga todo su sentido.
    No sé, he leído tus palabras y me ha venido a la cabeza ese artículo que me gustó y me hizo pensar.
    Un abrazo muy fuerte.

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