lunes, 8 de abril de 2013

Cumpliendo destinos fantásticos


Andrés  hace referencia a la imagen de una mujer que camina por el agua con el pelo muy muy largo.  A partir de ahí, me gusta imaginar que el peso del pelo tira de mi cuello hacia mi espalda. Que los mechones se enredan entre mis dedos ... me gusta sentir la libertad de esa largura. Me gusta imaginar como caminar con la espalda bien ancha aguantando el peso de mi melena. 
También me gusta sentir que la brisa entra en mi nuca y me hace cosquillas. A veces imagino que salgo del agua y mis pies caminan por un bosque. Un bosque donde las hojas de los árboles crujen y delatan mi camino. El canto de los pájaros se siente cerca ... todo es calma y serenidad. Sigo hacia delante enfrentándome a lo desconocido ... sigo el camino que me marcan las señales con los ojos medio abiertos y con una leve sonrisa en la cara. Dejo que la naturaleza vaya haciendo y me dejo llevar por ella.

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