domingo, 10 de marzo de 2013

Mediocuento




Me contó que ese día había sido el primer día que había abierto la ventana. Decía que tenía la sensación de estar mudando la piel y el saber que los días serían largos le ilusionaba. Ese año el invierno había sido largo... la oscuridad no va con ella y el saber que iba hacia "la luz" le daba esperanza. 
Tenía la sensación de estar poniendo semillas para que creciera todo lo que le haría feliz. Tenía la sensación de que estaba empezando a  crear su propia vida. Tenía la sensación de que estaba empezando a elegir, y eso, a veces le suponía tener que poner límites a las cosas y a las personas. Tenía la sensación de estar observando desde lejos y de elegir las fichas que le interesaba jugar ... como si fuera un puzzle, iba buscando la manera de encajar las piezas para estar serena. 
Todo esto me lo contaba mientras se recogía el pelo con sus dedos agrietados y sus uñas desconchadas debido a su falta de tiempo. Todo esto me lo contaba el día que decidió crecer. Al parecer, pasa de un día al otro y sin previo aviso. Al parecer , sucede . Y, al parecer , no es cuestión de edad, es cuestión de ganas.  
Pero hubo algo que llamó mi atención : las uñas desconchadas y los ojos vidriosos al escuchar la música

1 comentario:

  1. Pero Ana, no te miento, hoy he programado una entrada para el bloc de fotografia con este poema

    Jo que he escanyat la filla
    obedient de Tu
    i l’he enterrat, convulsa
    encara, sota el glaç
    no sé ofegar la fosca
    ranera que es marida
    dòcilment a la teva
    enllà del mur. I ençà.
    Ella parla per mi.
    Sura damunt de l’aigua
    immòbil el silenci
    d’aquella que no sé
    si sóc.
    Que el foc emporpri
    l’hora muda i desclavi
    llengua i camins. Que el dia
    neixi, nu, del desglaç.

    Desglaç, Maria-Mercè Marçal

    Ya hace un tiempo que con mi divorcio rompí con algo que me destruia, me hacía daño, y hoy he dicho basta a otra situación que lleva mucho tiempo, años, destrozando mi yo, he hecho mi 'deshielo' particular. Aunque estas cosas no solo hacen daño a uno, siempre a más de uno, pero como la posición no es la misma y cadauno lo ve a su manera, luego uno tiene que tomar la desición y decir basta, hasta aquí! o yo (con mis hijos) o vosotros, y puesto a salvar un barco, el mio. No hay otra!
    Gracias, guapa, parece hecho para mi, y nada es casualidad!

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