jueves, 21 de marzo de 2013

De como hacer que no me altere la primavera


Esta mañana he salido de casa con el chubasquero preparado por si me caía una tromba de agua en la moto. En cuestión de una hora, la luz ha ido entrando poco a poco por las ventanas del local. Me encanta la luz del espacio donde entrenamos. Las ventanas se reflejan en el suelo ... si te acercas a los cristales, los rayos de sol te bañan la cara. 
Hoy he metido mi cámara nueva en la mochila con la esperanza de retratar a la primavera... la primavera que he inaugurado con una comida de amigas, de amigas que después de un tiempo separadas nos hemos vuelto a reencontrar. En vez de retratar sus caras primaverales, he preferido disfrutar de la velada y quedarme dentro de la conversación sin inmortalizar el momento. En más de una ocasión hubiera sacado mi nueva compañera de viaje para registrar sus manos, sus expresiones, sus risas, sus miradas ... pero finalmente se ha quedado dentro de la mochila. Hoy hemos tenido una conversación de esas acerca de la vida , en la que una cuenta sus inquietudes mientras que la otra cuenta sus experiencias. Una conversación en la que la una hace de soporte a la otra y la otra lanza una mirada cómplice a la una. Todo ello mientras que los teléfonos en la mesa estaban dados la vuelta como gesto irracional de yo estoy contigo ...  un gesto que pienso incorporar a mi día a día. Yo estoy contigo... en este tiempo que vivimos estar con alguien en el aquí y ahora es difícil, pero no imposible. 
La primavera ya está aquí. Amenaza con llenar el paisaje de flores, con hacer que los días sean más largos, con subir la temperatura y con adueñarse de mi tiempo. Me planto ante ella con ganas de devorarla, con energía positiva, con un taller ya acabado, con todo el final de curso enchufado. Había que organizarse y voy recogiendo los frutos ... de algo sirve el estrenar mi 36 primavera! 
Se me presenta una Semana Santa en familia, en el que el objetivo será sentirme bien, no tener prisas, no tener ningún deseo especial y percibir. Esperar a que el sol que asoma entre las montañas esté en su máximo esplendor para poder ver bien el paisaje ... tranquilizar la mente ... desprogramarme para la recta final del curso. Desprogramarme para poder saborear al máximo la primavera ... 

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Aquí os dejo un video de hace dos años en el que compartí un paisaje de primavera muy especial ... paisaje del que hoy mirando por las ventanas del local no he podido evitar acordarme.



2 comentarios:

  1. fantástico, Ana, las palabras, la danza, la música,... muchas gracias por tu compañia!
    Feliz primavera!

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  2. que bonito!!y esa música tan chula...feliz primavera!!

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