domingo, 24 de febrero de 2013

De tiempo, de día. De mi.

Catorce horas de "furgo" cruzando toda la Península da para mucho. Da para ir viendo como poco a poco la noche daba paso al día, un gélido día que nos regalaba unas vistas preciosas ... Da para ver como la meseta se nos presentaba de un blanco impoluto... Da para ver como a primera hora de la tarde el sol se colaba por los rincones ... al igual que los cielos se adueñaban de la furgoneta justo antes de llegar a nuestro destino... catorce horas de "furgo" dan para leerse de cabo a rabo " Que nadie te salve la vida" de Flavia Company , dan para dejar a un lado las preocupaciones y darte una tregua ... dan para sentirte en buena compañía y abandonar la jungla para respirar aire fresco ... catorce horas de "furgo" dan para llegar a Portugal y alucinar con su paisaje ... Dan para hablar de campo, de pollos y de gallinas ...  Dan para que el día de paso a la noche ... y cada día igual, pero siendo consciente de lo que dura un día ... como un universo paralelo ... como teletransportarse en el tiempo, abandonada a la luz de la hora que toca ... solamente darte cuenta que pasa el tiempo por ello ... 







1 comentario:

  1. Quines fotos més boniques!!! catorze hores són moltes, ho he fet en una ocasió, i són hores que es recorden tota la vida.
    Petons, guapa, aquí no hem vist la neu!

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