domingo, 6 de mayo de 2012

De hija a madre( el único amor que no asusta)

No soy yo muy de día de la madre. Soy bastante destroyer yo con estos días que se marcan para celebrar algo determinado. Es como el día de los enamorados, que parece que ese día tienes que estar más enamorado que nunca y tienes que hacer regalos a diestro y siniestro porque sí, porque toca. 
Hoy cuando he abierto el facebook, he visto un montón de estados en los que se felicitaba a la madre:

"Feliz día a todas las madres de este país!", "Inseparáveis", "Mothers"," Felicidades a todas las mamás, a todas las que están cuidándonos aquí y a todas las que nos protegen desde el cielo", "Felicidades a todas las mamas!! Y en especial a la mía!!!" , "Felicidades a todas las madres... A las que están, a las que no están, a las que luchan por estar...A todas las que nos toca representar ese papel, tan bonito y difícil a la vez, en esta gran película que es la vida y especialmente a la mía...A mi madre..."Amanda"...A la que taaanto echo de menos, y a la que ni un minuto de su ausencia, ha podido borrar ni una brizna del amor que siento por ella..." , "Felicidades mamá!!! Las madres no se merecen un día sino 365! Gracias mamucha por traerme a este planeta, darme todo lo mejor y estar a mi lado incondicionalmente. Te quiero ardillita, you're the best!!!" ,"Felicidades a mi madre que sé que siempre está ahí..."


Yo no puedo hacer un regalo material a la mía. Y si estuviera, seguro que pasaría el día junto a ella ... fuera o no el día de la madre. Ya no está ... pero no me quiero quedar con la sensación de pena de su ausencia  ... y no quiero que se me haga un nudo en el estómago cada vez que leo esos bonitos estados en el facebook escritos por hijas que quieren a su madre. Tampoco quiero dar la sensación de pobrecita que no tiene madre y la echa de menos ... si, la echo de menos y no os imagináis cuanto ... no la echo de menos en las grandes cosas, no ... la echo de menos en las pequeñas cosas del día a día: la echo de menos cuando coso, la echo de menos cuando cocino, la echo de menos cuando bailo, la echo de menos cuando veo algo que seguro que le gustaría... y básicamente echo de menos esas llamadas sin sentido a cualquier hora del día que seguro que recibís la mayoría de  vosotros, que simplemente es para saber como estás ... o cruzar dos palabras por gusto, porque si. 

Y con esto decir ... que por lo que fuera, se fue muy pronto, tan pronto que a veces tengo la sensación que apenas estuvo conmigo. Pero no es verdad... hubo un tiempo en el que mi madre y yo éramos una, en que se levantaba por la mañana temprano y me preguntaba la lección, en el que me ayudaba a hacer las cuentas de mates, en el que me llevaba a clase de danza y esperaba pacientemente a que acabara, en el que hablábamos hasta altas horas de la madrugada de la vida, en el que me hacía ropa, en el que me llevaba al cine, en el que caminábamos por Madrid. Hubo un tiempo que yo tuve a mi madre muy cerca, tan cerca tan cerca que cuando se marchó me perdía en el camino. Tan cerca, tan cerca ... que ahora que ha pasado tanto tiempo de su ida .... sigo sintiendo que mi madre fue una buena madre. Fue mi madre y lo sigue siendo aunque no la tenga cerca.

Las conexiones existen, los angelitos existen ... acabo de recibir un mensaje de mi prima, la hija del gemelo de mi padre, con un mensaje claro y directo: Que te quierooooo ... y los lagrimones como limones pasan a sonrisa y me hace sentir que todo tiene un sentido, y me hace sentir que ella desde donde esté, me está cuidando.



Guapa ... lo has hecho de puta madre, quedate tranquila que desde aquí te siento cerca y sigo caminando con la fuerza de tu recuerdo, pero haciendo mi camino.








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