lunes, 2 de abril de 2012

Como olvidar en dos días el código PIN del teléfono

Podía haber hecho muchas fotos, pero apenas he utilizado la cámara. Podía no haber parado de capturar imágenes. Imágenes que tengo bien impregnadas en la retina. Pero no ... he decido llenarme de la belleza de sus miradas y de sus cuerpos en alerta, en movimiento, sintiendo, dudando, viviendo... trabajando. Han sido dos días muy intensos ... tan intensos que me daba pena interrumpir las conversaciones de sobremesa para ponernos a trabajar...
Este fin de semana nos hemos regalado un fin de semana intenso en la Bartra. Ahora , silencio, nadie dice nada ... han pasado muchas cosas que tienen que procesar, que tengo que procesar. Me gusta observarlos, intentar ayudarlos, guiarlos, perderme con ellos ... intento darles las pautas que puedan hacer crecer la escena. Intento intentar entender como pueden sentirse ante la dificultad. Intento repartir juego y de golpe proponen, resuelven y solucionan. Y de pronto, la escena es suya y cabalgan por ella cuando están seguros y se pierden cuando no saben que es lo que tienen que hacer. Y cuando veo que entienden cuál es el camino, me emociono y hago de tripas corazón para que no lo noten ... para mantenerme en mi lugar.
Y las cosas que son difíciles, comienzan a verse fáciles y bellas. Y aprendo de ellos y ellos aprenden de mi. Y creamos equipo ... y los pequeños detalles toman una gran magnitud. Y la confianza fluye ... y las verdades aparecen y se aceptan y no duelen ... solamente liberan. Y la emoción sale ... y sorprende y se relativiza y se vive con susto, pero, dejándola brotar.
Y entre la imagen difuminada de una escena, aparece algo de forma nítida que te da la pista de continuar y de saber que te estés o no equivocando, todos lo estamos haciendo lo mejor que sabemos. 




El Ángel exterminador, me sigue a todas partes y esta vez me ha seguido y casi me ha poseído en la Bartra. Estoy enamorada de este lugar ... y me encanta descubrírselo a los demás y ver sus caritas de alegría cuando llegan al adorado paraje perdido. Allá donde no hay apenas cobertura, donde el tiempo pasa muy rápido, donde las emociones afloran, donde se olvida lo que no es el "aquí y el ahora".


Allí donde las ideas fluyen, donde el sol te acaricia la cara, donde el aire te roza la nuca, donde los entrenamientos son al aire libre, donde puedes subir una montaña, donde te sientes vivo, donde respiras y te llenas de vida, donde no te apetece fumar...


El proceso entra en su recta final. Parece mentira que hayan pasado seis meses desde la primera reunión con los chicos en l'Excèntrica. Parece mentira que hayan pasado ya seis meses desde que el Proyecto Let empezó a fraguarse cada miércoles. Parece mentira que queden solo dos meses para el estreno del taller ... solo dos meses para la última cena, solo dos meses para acabar el viaje. 




Chicos, si no sabéis que hacer y os encontráis perdidos ... solamente pensar en lo que seguro que no haríais, creo que ahí encontraréis la respuesta.
Buenas vacaciones Leteros ... buen descanso y a la vuelta ... Más.

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