domingo, 26 de febrero de 2012

Cuatro chicos que hacen canciones y ... ya está


Andreu delante del ordenador a las 10.00h en punto de la mañana el día que salían a la venta las entradas de los conciertos de fin de gira de Manel. Ayer me contaba como las consiguió. Al parecer en 10 minutos las butacas del plano del teatro se pusieron de color rojo. Al parecer cada vez que elegía una butaca, a la hora de pagar, le informaban que las butacas ya no estaban disponibles. Finalmente consiguió dos. Platea, fila 10, asientos 11 y 13. Desde estas butacas ayer estuvimos disfrutando del concierto. El Coliseum hasta la bandera. Personas de todas las edades desde abuelitas y abuelitos hasta niños acompañados de sus padres. Desde el minuto uno del concierto Andreu a mi lado cantando todas las canciones con una sonrisa de oreja a oreja. Yo no me las sé ... soy bastante mala en esto de memorizar canciones , pero las he oído un montón de veces. Los chicos, no son la alegría de la huerta en escena. No sé como se lo puede montar Roger, para tocar la guitarra sin seguir la música con el cuerpo. Se queda totalmente parado rascando la mano con las cuerdas sin inmutarse. Guillem, debe de acabar con contracturas de tanto subir los hombros tocando el ukelele, y su mirada hacia el cielo continua parece pedir ayuda divina. Martí, a su bola con el bajo ... serio como una mala cosa cuando Guillem se enrolla con sus historias, y Arnau, se crea su trinchera particular con la batería ... desde fuera se podría decir que es el que más disfruta. 
Y es curioso, porque la puesta en escena es muuuuuuyyyyyy ... escasa. Apenas en algunos momentos acompañan su música con sencillos pasos de "danza" que conquistan al público. A los gritos de "Guapos", curiosamente provenian de voces masculinas , ni siquiera se inmutan.  
Con este panorama podríais pensar que los conciertos son un rollazo ... no?. Pues no! Tenemos la teoría de que esta sobriedad exagerada está jugada con arte y con gusto. A veces me recuerda a un número clownesco, en el que el clown virtuoso apenas se da cuenta de la emoción que desprende.Ayer mientras escuchaba Manel en la butaca me emocionaba. Tengo la sensación que su triunfo se debe a que cualquiera de nosotros nos hemos sentido identificados con sus letras en algún momento de nuestra vida. Historias sencillas del día a día, historias crípticas en las que quizás te pierdes pero que transmiten emoción. Ayer a mi alrededor pasaban cosas, que pueden rozar el hippismo, pero que a mi me emocionaban. Una pareja, ella embarazada, se hacían carantoñas mientras se escuchaba Ai, Dolors, una nena de atrás tenía los ojos como platos y daba palmas de forma autómata, un chico de mi fila cantaba a quemarropa moviendo la cabeza de una lado a otro cual niña del exorcista ... y en Boomerang, cual resorte en el asiento, todos nos pusimos a bailar dejando atrás nuestras butacas, fue ahí donde note que estábamos todos juntos compartiendo algo más que las canciones de Manel. Por dos horas habíamos dejado atrás todo lo que está mal y estábamos inmersos en un baño de emoción y ganas de salir hacia delante. Y eso me emocionaba... y tenía ganas de compartirlo. Y en la medida que pude lo hice ... 
Dicen que quien canta sus males espanta. Hace unos meses me dijeron que tenía que cantar mas. A veces, cuando levantarme me cuesta más de lo normal, escucho Manel y me reconforta. A veces , si veo que las chicas vienen a clase apagadas, les pongo Manel y observo que arrancan. 
Ayer, había emoción en el Coliseum ... momentos de plenitud y momentos de esperanza. Con Como una Ola fuimos saliendo del teatro... poco a poco ... conectando de nuevo con la realidad. Conectando de nuevo con cada historia individual ... pero con el regusto de sentir que es posible dar un gran salto
Visca Manel!



video

Y para mis amigos y familia madrileña ... que sepáis que me acordé mucho de vosotros y pensaba que me daba rabia que no pudierais entender las letras, porque estoy segura que os encantarían... pero las he encontrado en castellano y os las paso. Y también,  os recomiendo que vayáis al concierto que hacen en Madrid el 20 de marzo , aquí las entradas. 

Y por último...  Andresito, se que nos ha costado Dios y ayuda llegar hasta aquí ... pero espero seguir caminando a tu lado y compartir muchos más conciertos de Manel juntos. 




2 comentarios:

  1. Gracias, Pérez, soy otra fan de ellos, y me encanta lo que cuentas. Parece que es cierto, es una verdad universal lo que se siente al oírlos (incluso verlos tan quietos)
    ;)

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