domingo, 1 de enero de 2012

Autorretrato en pijama y zapatillas


El recuerdo que tengo de las nocheviejas cuando era pequeña, era generalmente en Guadalix de la Sierra, donde solíamos pasar los fines de semana, rodeada de mis padres y sus amigos viendo el programa de fin de año. Recuerdo el año en el que Sabrina cantaba la canción de "Boys" y con su movimiento explosivo dejó entrever parte de su anatomía femenina. Recuerdo como esperaba contenta al día 1 y jugaba con el cotillón que me traían mis hermanos de las fiestas a las que tanto me hubiera gustado ir ... pero claro, era muy pequeña. 
Fui creciendo y mis padres empezaron a disfrutar de la nochevieja solos, tenía unos 12 años, cuando me iba a casa de Gemma a ver "Lo que el Viento se llevó "... Pasábamos las nocheviejas tranquilamente viendo películas. 
Llegó la primera nochevieja en la que me dejaron salir, tenía unos 15 años; recuerdo que estaba emocionada, me compré una camiseta nueva; iba a acompañada de Loren, Chus y sus primos. Fue una noche en la que sentía que era mayor ... aún así me acuerdo que no bebí ni una copa. La Nochevieja se convirtió en el día más deseado del año ... era el día que no había horario, que podía llegar con los churros y el chocolate. El día 1 desaparecía del calendario, lo pasaba durmiendo después de haber estado bailando toda la noche.
Cuando faltó mi madre, la noche más esperada pasó a ser la noche más triste del año ... por suerte trabajaba de camarera y pasaba volando. Tenía la sensación de que por narices tenía que estar contenta, era como el bicho raro entre todos mis colegas, pero por suerte, lo disimulaba trabajando.
Ayer, después de 10 años,  pasé la primera nochevieja en mi casa. Andreu y yo. Una cena con mimo, en pijama y zapatillas. Feliz de estar con él y no por ello echando de menos a todos. Mientras cenaba  tuve un pensamiento para mis hermanos, para mis sobrinas, para mis tíos, para mis primos, mis primas, para mis amigos que están lejos. Sentía que por primera vez no era un bicho raro por no estar pletórica de alegría ... sentía que por primera vez no estaba disimulando. 
Me di cuenta que la calle está totalmente desierta 5 minutos antes de las uvas, no hay ni un ruido, no pasa ni un choche ... la calle en silencio contrasta con el ruido que se oye de dentro de las casas. En cada casa una historia, una familia, una soledad, un drama, una alegría, una vida ...
Esta mañana, sin resaca, a las 9 en pie. Y el concierto de año nuevo ... que me sorprende con Debussy y su "Clair de Lune" que me encanta ... y espero ansiosa la marcha Radetzky solo por ver a Andreu bailando a su ritmo y haciendo esos gestos contundentes sonriendo de oreja a oreja. 
Las cosas van cambiando, las sensaciones cambian ... y hoy me he despertado de la mejor manera que me podía despertar. 
Y tú ... que me estás leyendo ... ¿ Como te has despertado?


4 comentarios:

  1. Me he levantado bieeeen!!! Fresca!!!! Con un sol espectacular que me ha disparado directa a la playa!!!!
    Bon dia Pérez!!! ;)

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  2. Me he levantado melancólica, me suele pasar ultimamente todos los 1 de Enero, y me curo sentada en el sofá viendo y escuchando el concierto de año nuevo.

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  3. Que maja eres LaPérez!!!!!!! Pues yo decidida a vencer los pesimismos y de hacer esa nuestra gran victória compartida!!!! Y si se hunde el barco, que por lo menos nos agarre entusismados!!!! Buen Año preciosidad!!!!!

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  4. Me acosté disimulando y me levanté triste, tan triste como nunca, pero el concierto de año nuevo me permitió estar triste y alegre... Echar de menos es difícil pero eso no evita que la alegría se cuele en nosotros..sino no podríamos seguir caminando. Un beso y feliz todos los años..

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