miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hay cosas que no se olvidan ...

Mi madre cuando era joven trabajaba como empaquetadora en una imprenta. Cada Navidad nos poníamos juntas rodeadas de papeles y comenzábamos a empaquetar. Me enseñó como hacerlo de forma precisa, ahorrando papel, poniendo el adorno justo ... y sobre todo me enseñó a hacerlo con ganas. Siempre decía que el regalo es secundario, que el paquete es un acto de amor, de detalle, de dedicación hacia la persona que recibirá la sorpresa.
Ahora sigo empaquetando las cosas con mimo. En casa tengo este paquete ... ¿queréis saber para quien es?.
Pues venir, que nos trasladamos!


2 comentarios:

  1. a ver a ver...mmmm...!!!

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  2. Bonita historia!. Sigue preparando el paquete con tanto amor porque hace mucha ilusión!. Regi

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