domingo, 23 de octubre de 2011

De como el otoño entró en casa tan tranquilamente

Durante el día de ayer he sacado la ropa de invierno. 
Me encanta la ropa , me encantan los zapatos, los complementos ... y por ello, el día que cambio el armario,  es un día en el  que me lo tomo con calma y con mimo y sinceramente disfruto con ello. 
Hay un día en el que decides que cambias el armario. No se a vosotros, pero a mi me viene dado por las "mezclas raras" de vestuario en la que ropa de invierno y de verano, botas sin calcetines, chaquetillas finitas con pantalones gruesos, el recurso del chandal como mejor aliado ... acaba con la frase " con este tiempo no se que ponerme". Este momento potenciado con un día un poquito gris ... para mi es suficiente para decir ... " ahora sí, viene el otoño"
Ayer decidí que venia el otoño. 
Por la mañana bastante temprano empezó la operación. Para ello, una barrita de incienso ( me encanta el Nag Champa) y una musiquita en el ordenador ( Mumford & sons que os los recomiendo).
A partir de aquí unas prendas cedieron el hueco a las otras, pasando las de verano a cajas con sobres de olor. Las de invierno iban llenando cajones, perchas, huecos ... hasta que poco a poco el armario se iba transformando y los colores vivos del verano pasaban a ser colores apagados en los que los tonos ocre, verde, mostaza, rojo... acampaban a sus anchas. 







Hay piezas que me encantan, que me las he puesto muchísimo ...  pero por una razón o por otra, ya no me las pongo. 
Ante esto, la dinámica desde hace unos años es la siguiente: Si dos temporadas no me pongo la pieza, es hora de que pase a otras manos que puedan disfrutarla. El momento de decidir que va al montón del mercadillo, generalmente me viene dado por un impulso. Hay con piezas que es clarísimo pero hay otras que después de haberlas mandado al montón las miro desde lejos... y pienso ... y si me lo vuelvo a querer poner? A veces la mano rápida recoge la pieza del montón y vuelve al armario ... en cambio otras veces pienso : no la llevarás tú, pero la verás puesta en alguien ... ya no te toca ponértela a ti. 
Y así me he pasado desde primera hora de la mañana hasta primera hora de la tarde ... dejando que pasaran las horas, dejando que los pensamientos pasaran y dejando que el otoño pasara a casa.



Se me olvidaba... un secreto... entre medias de la batalla tranquila una tirada a los "Angelitos", juego que me descubrió la Corredor  y del que os hablaré más adelante quizá, solo quizá en otro Post ...




2 comentarios:

  1. Un beso angelito!!!!

    Espero que tus ropitas de nueva temporada te arropen muy mucho!!!!

    Ana

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  2. acertaste el día! otoño abrió la puerta!

    ...a m también me encanta hacer el cambio de armario :)

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