domingo, 1 de octubre de 2017

No es inconsciencia ...

Ana, me voy a Les Vinyes que necesitan gente, vente cuándo quieras. Entre sueños escucho la voz de Andreu mientras que me da un beso de despedida. No te metas en líos por favor le digo medio dormida. Pero de golpe soy consciente que me he quedado en casa sola y ya no puedo dormir más. Enciendo el móvil : Bon día ! La calle llena de madrugadores dirigiéndose a sus colegios electorales. Gente de todas las edades y colores. Leo. Me disparo. Me visto corriendo y me pongo el abrigo antiguo de mi padre que me recoge y me hace sentir que me acompaña y que desde arriba , entiende que salga a la calle en busca de Andreu para estar a su lado. Llueve. La calle está medio vacía ... donde están todas esas personas que me prometía el estado del Facebook de Caterina? Me pierdo. Me agobio. Me mojo. Vas a votar en blanco todavía ? Hace un rato que han llegado las urnas. Está a tope de gente. Es emocionante. Me dicen. Estate tranquila que todo va bien. Gracias. Llamo a Andreu pero no me coge el teléfono. Consigo llegar a Les Vinyes. Todo está tranquilo. Los bomberos están en la entrada ayudando en lo que pueden. Comienzan a llegar viejitas que se emocionan con los aplausos de una cola enorme de gente que espera pacientemente el momento de votar. Llega una mujer con un andador y unas flores. La dejan pasar hasta que consigue colocarse  la primera de la fila. Espera. Salen a pedir voluntarios para constituir las mesas. No tardan ni un minuto y aparecen los dos que les faltan. No se piensa en la multa. Los sistemas no funcionan y van saliendo a tranquilizar al personal. Nadie está nervioso. Todos esperan su turno. La mujer de las flores dice que no tiene prisa ninguna, que ella lo que quiere es votar. Abren las puertas. Empieza a entrar la gente ordenadamente. La lluvia vuelve a empezar y traen serrín y cartones para que no haya ningún accidente. Tienes hambre? en esa sala hay comida. Me como unos bizcochos de chocolate, a la mierda el régimen. Me llama mi amigo Rubén y me emociona. Me manda ánimos desde Madrid y me reconforta. De un tiempo a esta parte no he podido evitar el sentirme partida por la mitad como muchos de los que vivimos en Barcelona,  que no somos independentistas,  pero que si estamos a favor de un referéndum en el que el pueblo pueda decidir que quiere ser. Pienso en mis hermanos, en mis sobrinas, en mi tío, en mis primos, en mis amigos de Madrid.  Y me gustaría que estuvieran a mi lado y que entendieran que ya no es cuestión de España ni de Catalunya , sino que es cuestión de que de golpe la barriga te mueve y el pánico hace que no tengas miedo. Y yo, que nunca he sido de banderas, porque no me mueven, porque no me mueven , ni las unas ni las otras ... porque desde que tengo uso de razón me he tenido que buscar la vida y he disfrutado del mundo sin fronteras, me quedo encogida ante todo lo que está sucediendo  y no puedo nada más que estar para lo que me necesiten. No es inconsciencia ...




domingo, 24 de septiembre de 2017

La familia crece











Cuatro años de carrera da para mucho. Nos hicieron creer que por ser casi todas mujeres no nos llevaríamos bien. Admiro a cada una de ellas. Las admiro desde ese lugar en el que el orgullo por mis compañeras crece cada vez que me cuentan alguno de sus proyectos, o compartimos experiencias, o miedos, o clases, o apuntes ... la vida nos ha seguido dando la oportunidad de continuar juntas desde lugares lejanos donde soy feliz por lo que vamos consiguiendo. La familia crece. Los bebés van llegando. Nos los pasamos de brazo en brazo como si de una tribu se tratara mientras que hablamos de pornografía, o de los Goya, o de las clases con adolescentes, o de lo difícil que es conciliar ser madre con nuestra profesión.  O de que , si decides no ser madre, no pasa nada. Conversaciones de pies en tierra en las que nos ofrecemos sin filtros , volviendo a esos años en los que proyectábamos nuestro futuro y soñábamos con vivir de lo que estudiábamos y alcanzar el éxito. Nadie nos explicó que el éxito es mantener a la gente que quieres a tu lado ... en esta profesión en la que,  lo que parece que es y lo que en realidad es,  suele ser muy diferente, es un gusto recogerte en un grupo de amigas donde el espacio es honesto, vulnerable ... casa. Reencontrarnos me hace feliz. Los te quiero surgen sin apretarlos ... porque salen de la admiración más profunda a cada una de ellas. Nos hicieron creer que por ser casi todas mujeres no nos llevaríamos bien y me congratula decir que se equivocaron. 



miércoles, 30 de agosto de 2017

Lo que se acaba ...




Llegamos hasta el abrazo de la montaña y nos cobijamos entre sus rocas
entrelazamos nuestros dedos y prometimos
Predecían Tramontana pero todo estaba tranquilo
la calma antes de la tormenta 
Echo de menos el camino de ronda y la nada de un todo
tendríamos que plantearnos la pereza de comenzar 
 lo  inmediato que no nos deja ser persona   
volver ilusiona , la responsabilidad cuesta
Hace una semana que ya estoy en mente
voy trayendo el cuerpo que a veces 
se encuentra todavía
 leyendo en la cama hasta media mañana
comprando sólo para  un día 
flotando en el mar 
remando en canoa
charlando hasta la madrugada
comiendo helado
enganchada al Netflix  
con la familia 
con los amigos 
en un concierto... 
Suerte que cualquier miércoles 
puedo dar un paseo con Alicia
y llegar al mar 
y pegarme un baño
y sentir el frío 
y escuchar la radio
y ordenar los armarios
y hacer unas lentejas
y caminar por las ramblas 
y tener miedo... pero hacerme la valiente
y caminar por mi ciudad 
y sentirme de aquí 
y también de allá 
y una gola cerrada
y una piedra como estómago 
y la pena de los que no se entienden
y de golpe ... 
estoy escribiendo de otra cosa

domingo, 13 de agosto de 2017

Así es ...









La luz de Gerbe es espectacular. 
Tan espectacular como la cantidad de estrellas caídas 
que vimos tumbados desde la carretera, 
o  las charlas eternas durante la horas de la siesta o en el río
Tanto como las excursiones con desnivel, 
o los atardeceres desde la terraza, 
o las risas de Rita, 
o las ensaldas de Antonio, 
o los tomates de la huerta (que son como golosinas)
El plan de Gerbe es estar en cotidiano,
sin grandes aspavientos y dejando que los días pasen.
Sin más y nada menos ...  
cada año mejor, así es. 

jueves, 10 de agosto de 2017

Escocia no da tregua



Escocia no da tregua. Te puede sorprender la lluvia,  pero no debes de cambiar el plan ante la amenaza. Eso si, hay que llevar un buen chubasquero para caminar bajo el agua. Lecciones de vida. Es la primera vez en mucho tiempo que me subo a un avión sin miedo. Sin esa sensación de angustia *venida de no se donde* que me hacía sudar cuándo el aparato estaba parado y cerrado. No hay rastro de esa ansiedad ... ya no me revuelvo pensando en ello. 
Nos hemos comido un sandwich a orillas del Lago Ness y no hemos visto ningún monstruo. Andreu ha hecho 1200 kilómetros conduciendo por la izquierda y yo he sido su copilota. Ser una buena copilota consiste en cuidar al piloto. Eso he hecho. 
Empezamos a subir la falda de The Old man of the storr y estuvimos a punto de perdernos una vista descomunal de las Highlands por una tormenta, pero apretamos y acabamos haciénonos una foto. Empapados pero felices. Lecciones de vida. Tener frío y meterte en el coche con la calefacción puesta a esperar a que escampe. Paciencia. Escocia no da tregua y en breve parará. Y ser así. Parar. Y salir y continuar. 





Nos rendimos ante los Passing place y hemos tenido que repetir mil veces a la izquierda, a la izquierda. Las rotondas a la izquierda. ¿ Donde voy ? A la izquierda. 
Saltamos un río. Sin miedo. Sin mojarnos. Un simple riachuelo que nos complicaba el paseo por  las Fairy pools. Durante un rato observamos como cruzarlo ... unos se mojaban hasta las rodillas, otros daban una zancada, unos daban marcha atrás, otros lo pasaban descalzos ... yo quería caminar por ese valle. Saltamos el río. Sin miedo. Sin mojarnos. Una delante y otro detrás. Pim, pam. 
Existe *la tierra de las hadas*, se llama Fairy Glen. Allí bailamos al toque de la gaita, libremente, desde lo que uno es ... 





Nos emocionamos caminando por la playa de Luskentyre. La naturaleza emociona. Podríamos haber disfrutado de una larga caminata por su orilla, pero Escocia no da tregua y salimos rápido de su arena blanca. Corrí, grité y bailé antes de abandonarla. Tomamos mucho té. 







Por Glen Coe, amenaza lluvia pero no llueve ... vamos sin chubasqueros. A veces hay que arriesgar y asumir. Si me mojo me cambio ... total tengo la maleta en el coche. No drama pero acepta. Lo que no se puede es ir sufriendo por el camino pensando en que lloverá. 
Lecciones de vida.



En Edimburgo la vida y la muerte van de la mano. Los cementerios son parques donde las tumbas te recogen. Hemos descubierto a Bobby, un perro que tras morir su dueño,  no se movió de su tumba nunca más. Fidelidad eterna. 
Apenas he hecho fotos con la cámara, con el móvil me servía. He compartido el viaje en Instagram. Con despertares. Con sol y con lluvia.