miércoles, 3 de septiembre de 2014

El veraneo


Cuándo era pequeña solía ir de Veraneo a la sierra de Madrid. Me tiraba tres meses disfrutando del sol, de la piscina, de los amigos ... y de mi madre, ya que era la época en la que mi padre y mis hermanos tenían más trabajo. Este año me apetecía de nuevo, hacer un Diario de Viaje ... dejar registrado momentos y lugares que me han acompañado durante mis vacaciones. Para ello, por Instagram, he ido capturando esos trocitos de vida con tal de hacer memoria.
Este año, todo empezó con una comida en el griego y una obra de teatro de la compañía Parking Shakespeare ... orgullo de amigo y de compañeros al Parc de l' Estació del Nord.  Al día siguiente, un paseo por las nubes destino Asturias. Un viaje romántico, siguiendo los pasos de mis padres e instalándome junto Andreu, mis sobrinas y mi hermano en el mismo pueblo donde hace muchos años, mis padres pasaron unas vacaciones. Cada mañana el acantilado del pequeño hostal en el que estábamos alojados nos saludaba. Covadonga y casi cuatro horas de espera para subir a Fuentedé... finalmente, no tuvimos la suerte de admirar las vistas, pero si pudimos pasear por las nubes. Playas con aguas frescas, combinación de colores, un faro al final del camino, desayunos frente al mar, vallas que hemos saltado para llegar a costas espectaculares, escenarios de películas, personajes peculiares y flores, que no estamos acostumbrados a ver en Barcelona , por todas partes.
Un encuentro precioso con mi amiga Carmen, me hizo pensar que las cosas muchas veces son lo que parecen y que la red ayuda a encontrar personas maravillosas y a compartir lo que se decide compartir. Entre otras cosas ... un gran salto.




De vuelta a casa, capturar la súper luna de Agosto y compartirla con un montón de gente. Una noche mágica en la que la luna fue mirada por diferentes personas con un único objetivo, capturarla y compartirla. Así conseguimos crear este álbum  y el grupo de Cielos Regalados brilló durante toda la noche. 

Siguiente parada con la familia teatrera, tal y como me gusta llamarla. Disfrutamos de unos días de descanso en los que el tiempo pasaba sin apenas nosotros hacer nada. Paseos por la noche repletos de estrellas fugaces, atardeceres de película vistos desde casa , moras para pasteles, ríos de agua helada ... tiempo compartido, entre pequeños y grandes, en un lugar en el que la calma imperaba repleta de voces.

Acudir de nuevo al lugar que siempre nos espera. Una visita que hizo un día inolvidable...  un apartamento en frente del puerto, silencio a la hora de dormir y mucha lluvia. Días en los que la tramontana nos ha acompañado envuelta de nostalgia, nostalgia que nos ha invitado a recogernos ... a pasar los días como dos abuelitos de la mano, a dejar que las siestas se alargaran, a leer a cualquier hora ... a café con leche y tostadas ...  a reuniones en casa en las que las trenzas, la guitarra y los pequeños revoloteaban por la casa ... a olor a mar revuelto y a visitar el Cap de Creus y sentir que todo es posible y que el fin del mundo nos pille bailando.

Unos días en Barcelona. Un aniversario celebrado ... 9 años.

Un viaje en solitario con destino la Alquería. Una alquería en la que la luz de la mañana invade todo el porche. En la que mi amiga Laia junto con su pequeña familia disfruta de su verano, en la que su pequeño crece sano y fuerte mecido por el canto de los pajarillos ... en la que los horarios van marcados por un chiquitín y no me importa, en la que el camino al molino se hace corto mientras hablamos, la bici que nos lleva a la playa se convierte en una motoreta y las mecedoras se convierten en la forma más óptima para soñar. 

Una última parada. Tarragona. Mi hermano. Conversaciones que cierran círculos. Ilusiones compartidas de nuevos proyectos que despegan ... ganas de que todo salga bien. Y por fin ... un día entero de playa. 


PD: He descubierto mediante mis sobrinas, que en muchos casos son mis maestras, esta canción y ... ahora,  no puedo evitar escucharla por todos los lugares y echarlas de menos. He leído Invierno Rojo, de Daphne Kolotay ... muy recomendable para los que les guste la novela histórica, la danza y las historias de amor que no son ñoñas. Estoy inmersa en la biografía de Nijinsky, escrita por su mujer Romula ... y he encargado Mi vida, la autobiografía de Isadora Duncan. Parece que la danza de una forma o de otra esta llegando de nuevo a mi vida de forma intensa ... nuevos proyectos que me invitan a buscar. 
Hemos pasado y estamos pasando miedo con los capítulos de The Strain, para los que le guste la tensión: es su serie. También estamos descubriendo True Detective, con una interpretación magistral de Matthew McConaughey. 

Y por último, aunque aún de vacaciones pero preparando el nuevo curso, esta tarde mientras cosía he escuchado este programa que para comenzar con la rutina no esta nada mal : Todo con ilusión, nada por obligación. 

Aquí todas las fotos del Veraneo. Este año, algunas las pasaremos en papel, como entonces, cuándo los álbumes se compartían las tardes de domingo. 




martes, 26 de agosto de 2014

Miradas del Port










Si Asturias es verde ... el Port de la Selva es azul

viernes, 22 de agosto de 2014

Paisajes marinos






A pesar del tiempo ... salimos en busca de la calma del Mediterráneo. La última salida al Cap de Creus, un lugar mágico en el que multitud de imágenes vinieron a mi cabeza. El año pasado fue una cita a la que no pudimos asistir ... quizá era este año el que teníamos que encontrarnos con tanta maravilla. Respirar la magia del lugar se convirtió en la actividad de la tarde. 

sábado, 16 de agosto de 2014

Verde que te quiero ... verde













Erase una vez ... Asturias

domingo, 3 de agosto de 2014